ESTADO Y ECONOMIA GUATEMALTECA
En los últimos años, gracias a un manejo macroeconómico
prudente, Guatemala ha tenido uno de los mejores desempeños económicos de
América Latina, con una tasa de crecimiento por encima del 3 por ciento desde
2012 y que alcanzó el 4.1 por ciento en 2015. En 2016 el país creció a un 2.9
por ciento, según las últimas estimaciones, y se prevé que en 2017 crezca un
3.2 por ciento.
Sin embargo, Guatemala, la economía más
grande de Centroamérica, se ubica dentro de los países con mayores niveles de
desigualdad en Latino américa, con altos índices de pobreza –particularmente en
zonas rurales y entre poblaciones indígenas- y con algunas de las tasas de
desnutrición crónica y de mortalidad materno-infantil más altas en la región.
El estudio Evaluación de la Pobreza en
Guatemala del Banco Mundial señala que el país fue capaz de reducir la pobreza
de un 56 al 51 por ciento entre 2000 y 2006. No obstante, cifras oficiales de
2014 indican que la pobreza subió posteriormente a un 60%. Del total de
personas que viven en pobreza en el país, un 52 por ciento son indígenas.
De acuerdo a la capacidad de recuperación
macroeconómica de Guatemala, los próximos años ofrecen la oportunidad para
reducir la pobreza mediante un crecimiento económico más alto. Si bien las
políticas que favorezcan a los pobres podrían producir mejoras marginales,
acelerar el crecimiento será crucial para alcanzar los objetivos sociales a
mediano y largo plazo.
La inversión pública es esencial para
alcanzar los objetivos de desarrollo de Guatemala. Sin embargo, la falta de
recursos persiste en el país, mientras el gobierno recauda el menor porcentaje
de ingresos públicos en el mundo en relación con el tamaño de su economía.
Impulsar el crecimiento dependerá de reformas
continuas para movilizar una mayor inversión privada, al igual que de la
movilización de ingresos para financiar inversiones en infraestructura y
capital humano que fomenten el crecimiento.
Un desafío cada vez más importante para el
país es mejorar los índices de seguridad ciudadana. Elevados niveles de crimen
y violencia en el país conllevan costos económicos abrumadores.
La
nueva estrategia comprende cinco objetivos:
·
Aumentar el acceso a servicios básicos de salud,
nutrición, agua y saneamiento
·
Mejorar la gestión y la rendición de cuentas de los
servicios públicos
·
Fomentar un entorno propicio y aumentar el acceso a
financiamiento para las micro, pequeñas y medianas empresas
·
Ampliar la infraestructura
·
Fortalecer la capacidad institucional para la
gestión y adaptación al cambio climático
La
cartera activa del Grupo del Banco Mundial en Guatemala asciende a US$693.8 millones,
incluyendo US$450 millones del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento
(BIRF) y
US$243.8
millones de la Corporación Financiera Internacional, (IFC, por sus siglas en
inglés) para el desarrollo del sector privado.
A
través de sus instituciones, el Grupo Banco Mundial apoya aspectos tan diversos
como la transparencia y la eficiencia de la administración tributaria, la
prevención de violencia, la lucha contra la desnutrición, la mejora de la
gobernanza, las energías renovables, el desarrollo de la agricultura, la
industria y los servicios y el sector financiero.
En el estudio, Hacia una mejor calidad del gasto:
revisión del gasto público en Guatemala, el Banco Mundial analizó
la calidad del gasto público de Guatemala en educación, salud, seguridad
ciudadana y otros sectores. Según el informe, hay margen para mejorar la
focalización del gasto social, ya que la inversión pública en educación y salud
no beneficia a las regiones con mayor necesidad. Además, el estudio destaca que
hay necesidad de aumentar los recursos para mejorar la seguridad ciudadana,
sobre todo para programas de prevención, la fuerza policial y sus equipos, las
capacidades de la fiscalía y los sistemas de rehabilitación y penitenciaría.